Muchas
personas, es decir desafortunadamente la mayoria de la sociedad de hoy en dia,
se enfoca tanto en el dinero que no es tan importante. Es verdad, es escencial
para comer, vestirse y tener un techo donde vivir, pero no es lo mas
importante. Es entendible que especialmente cuando uno llega a ser adulto y
tiene que alimentar a sus hijos, mandarlos al colegio y vestirlos, uno se
preocupa y el dinero toma el primer lugar en la lista principal en sus vidas. En
momentos de crisis financieras, solo piensa que si tienes para comer y vivir en
un lugar, no hay de que preocuparse, solo confia en Dios. Una frase que escuche
en una cancion dice: “No se preocupe paisano que las cosas estan en orden. Tan
ordenadas estan, que es dificil que le sobre.” Dios sabe lo que hace y deshace,
porque el es Dios, por eso la vida no tiene porque coincidir con tus conclusiones.
Dios te ama mas que tu a ti mismo, el nunca dejaria que nada te pase, porque
eres su hijo/a. Ademas, acaso no nacemos desnudos? Hasta la ropa que tenemos
puesta ya es ganancia. Si pasas por momentos muy dificiles economicamente y
sientes que no es justo, todo es parte del grandioso plan del señor en tu vida,
te quiere pulir para cuando salgas de esa situacion, seas una persona mas
humilde y generosa. Acuerdate tambien lo que prometio Jesus, “bienaventurados
los que tienen sed de justicia, los que lloran por tristezas, porque ellos
veran al reino de Dios.”
Cuando
llegue a EEUU hace quince años atras, mi madre y yo muchas veces no teniamos
para comer, y caminabamos al supermercado a comprar pizzas personales en cajas
que costaban $1.00 cada una. Para llegar al supermercado pasabamos por un
restaurant de pollos llamados “Popeyes”, y oliamos la comida y mirabamos desde
afuera con mucha hambre y mas que todo deseo. Se que suena como una pelicula
triste, pero no exagero. Mi madre siempre decia, “algun dia no muy lejano vamos
a tener dinero para comer donde querramos.” Pasaban los dias y la situacion
economica no mejoraba para una mama immigrante trabajando de limpiadora de
mesas en un restaurant, hasta que una de esas noches caminando al supermercado
ella dijo: “bueno, solo tenemos $10.00 pero vamos a entrar a comer a “popeyes”
lo que sea que nos alcance con esta cantidad.” Entramos y comimos con tanto
gusto que no pensabamos en el dinero. Al levantarnos a botar nuestra basura
para irnos, nos encontramos un billete de $20.00 alado del basurero, sabiamos
que era Dios diciendo, “no se preocupen porque yo nunca los abandonare, gracias
por confiar en mi.”
Termino citando el verso biblico que esta en Mateo 6:24: “Nadie
puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se
apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”